Un espacio llamado… Más que un OSCAR – CUARÒN
ALFONSO CUARÒN se llevó la estatuilla de mejor director y 6 más
por la película GRAVITY, una película que debo confesar me cautivó cuando la
fui a ver en una de las salas digitales de CINEMEX. Las actuaciones de SANDRA
BULLOCK y GEORGE CLOONEY no sería lo único bueno de esta multipremiada cinta, detrás
de ella se encontraba el ganador por MEJOR FOTOGRAFÌA, el también mexicano
EMMANUEL “EL CHIVO” LUBESKI. En algunas televisoras se debatía el tema de que
si el triunfo de ALFONSO CUARÒN debía ser o no un triunfo para los mexicanos, lo
único mexicano de esta película era su director y su fotógrafo, y quizás algunas
personas más involucradas. Todo depende de cómo se mire. Mèxico es el país de Latinoamérica
que más influencia tiene en el mundo, o sea, lo que sucede en nuestro país para
bien o para mal, deja huella en el resto del mundo y muchas personas se enteran
de ese suceso. La semana pasada era “El Chapo” Guzmán quien ponía a Mèxico en
la mira de todo el mundo, esta semana es ALFONSO CUARÒN, y ¿A dónde quiero
llegar?, muy fácil, cualquier mexicano que triunfe, sea en el ámbito que sea, será
fuente de inspiración para muchos mexicanos que quizás no creen que las cosas
suceden, Cuaròn nos demostró que el tuvo que ir por su sueño a otro país, pero
cada mexicano tiene sus propios sueños, Cuaròn mencionó al momento de recibir
el Oscar que “fueron 7 años de arduo trabajo”, dijo que no veía la hora en que
su sueño se llegaría a cumplir, pero ahí estuvo trabajando en su sueño, y lo logró.
Los sueños no son iguales, ni las metas de una persona tienen
que ser igual que la de otra.
Hace algunos años, específicamente en el 2009, me enteré que
en Cd. Obregón, Sonora, un restaurante de hamburguesas, de esos que son cadenas
a nivel mundial, fue reconocido como el mejor del mundo gracias a los empleados
mexicanos que ahí laboraban, por encima de países como Singapur, Rusia, Estados
Unidos y Alemania. Menciono este caso porque no se necesita ser director de películas,
actor o deportista para obtener UN GRAN LOGRO, ahí estaban, un grupo de
mexicanos compitiendo y siendo los mejores.
En deportes Mèxico se dice carece de mucho y somos potencia
en clavados, taekwondo, box, fútbol juvenil, entre muchos más.
En cultura Mèxico es rica, en turismo Mèxico es potencia, en
historia y en muchas facetas Mèxico es grande y en todas ellas encontraremos héroes
y gente que inspira a ser triunfadores.
La inspiración de un ganador puede aportar mucho a una
sociedad ansiosa de ganar, a una sociedad que le hacen falta noticias buenas, o
al menos, que las buenas noticias que sí existen sean más y mejor difundidas,
que los niños que miran tv, escuchan radio o que están en sus tablets y
computadoras observen esas caras de satisfacción como la que mostraba ALFONSO
CUARÒN al momento de recibir su Oscar, como aquellas medallas en las olimpiadas
o aquella copa del mundo Sub-17.
Puede que para culminar o premiar un éxito personal o grupal
no es necesario hacerlo con algún objeto, llámese medalla, estatuilla o
reconocimiento. La satisfacción es personal y se queda en el alma de quien lo
logra y de quienes comparten ese triunfo.
Mèxico es más de lo que nosotros mismos creemos. Y sí, esta publicación
está llena de optimismo y mucho positivismo, ¿Y saben por qué? Porque he dejado
a un lado todo aquello que contamina el ánimo y las ganas de triunfar de los
mexicanos.
Que sirva entonces un OSCAR que UN MEXICANO ganó a base de
cumplir su sueño para sembrar miles de semillas. Ese negocio, maratón, el
formar familia, hacer viaje, dejar de fumar, leer un libro o cualquier meta se
impulse.
Más que un OSCAR, CUARÒN motiva y nos dice ES POSIBLE.

